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Feria Internacional del vino ecológico

RIOJA, EL PRESTIGIO DE UN NOMBRE CON HISTORIA MILENARIA

La tradicional vocación de excelencia de los vinos de Rioja les ha permitido consolidar su imagen de prestigio entre los consumidores y convertirlos en la referencia de calidad para la vitivinicultura española, tanto con sus vinos de estilo más clásico, con unas cualidades únicas para el envejecimiento que son admiradas por los consumidores de todo el mundo, como con una nueva generación de vinos innovadores.

Rioja ha sabido mantenerse a la vanguardia de la innovación vitivinícola con una gran diversidad de vinos con personalidad diferenciada, que han basado su éxito en los mercados y que le han situado en la élite de las denominaciones de origen históricas europeas, siendo hoy la marca "rioja" una de las cinco con mayor notoriedad entre las regiones vinícolas más prestigiosas del mundo.

 

LA ZONA DE PRODUCCIÓN

Región privilegiada para el cultivo de la vid y para la elaboración de vinos de alta calidad con personalidad única y gran aptitud para la crianza, la zona de producción de la Denominación de Origen Calificada Rioja está ubicada en el Norte de España, a ambos márgenes del río Ebro. Los accidentes geográficos han contribuido a conformar una zona natural perfectamente delimitada y diferenciada de las que le rodean, si bien administrativamente las 63.593 hectáreas de viñedo protegidas hoy en día por la Denominación se distribuyen en el territorio de las tres provincias ribereñas del curso alto del Ebro: La Rioja (43.885 has.), Navarra (6.774 has.) y Álava (12.934 has.)

Cien kilómetros de distancia separan Haro, la localidad más occidental, de Alfaro, la más oriental, siendo de unos 40 kilómetros la anchura máxima del valle ocupado por viñedos que, en sucesivas terrazas escalonadas, llegan a alcanzar una altitud máxima de unos 700 metros. Con apenas modificaciones en los últimos treinta años, el Reglamento de la Denominación enumera los 144 términos municipales concretos (118 en La Rioja, 18 en Álava y 8 en Navarra) en los que se sitúan "los terrenos que el Consejo Regulador considera aptos para la producción de uva con la calidad necesaria".

Toda la región se beneficia de la confluencia de dos climas tan opuestos como el mediterráneo y el atlántico, que proporcionan temperaturas suaves y precipitaciones anuales algo superiores a los 400 l/m2, condiciones muy idóneas para el desarrollo de la vid. El propio reglamento reconoce la existencia de tres subzonas con características vitivinícolas diferentes: en Roja Alavesa predominan la influencia del clima atlántico y los suelos arcillo calcáreos situados en terrazas y pequeñas parcelas; en Rioja Alta igualmente predomina el clima atlántico, sin embargo, sus suelos se reparten entre los arcillo-calcáreos, arcillo-ferrosos y aluviales; la Rioja Baja posee un clima más cálido y seco debido a la influencia mediterránea, predominando en ella los suelos arcillo-ferrosos y aluviales.

El tipo de suelo más característico de Rioja también resulta muy adecuado para una viticultura de calidad, ya que posee una estructura equilibrada (arenas, arcillas y limos), pobre en materia orgánica, es ligeramente alcalino y con moderada disponibilidad hídrica durante el verano. En su conjunto, la Denominación posee una diversidad de suelos (aluviales, arcillo calcáreos y arcillo ferrosos son los tres dominantes) y varios microclimas (orientación del viñedo, protección de los vientos, etc.), que otorgan a los vinos unas peculiaridades únicas y que permiten, en función de las variedades y técnicas de cultivo aplicadas, elaborar un amplio abanico de vinos con personalidad diferenciada en el marco de una identidad común perfectamente reconocible.

Acorde con los rendimientos máximos permitidos por el Reglamento para optimizar la calidad de los vinos (6.500 kg. por hectárea en variedades tintas y 9.000 kg. por hectárea en variedades blancas), la producción media actual de la Denominación se sitúa entre 280 y 300 millones de litros, de los que el 90% corresponde a vino tinto y el resto a blanco y rosado.

 

VARIEDADES DE UVAS

La experiencia de viticultores y elaboradores ha permitido llevar a cabo una selección natural de aquellas variedades de uva que demostraban mejores cualidades de adaptación a los suelos riojanos y la climatología y que, al mismo tiempo, eran capaces de proporcionar vinos de las más altas calidades. A este proceso histórico se ha sumado en la actualidad el impulso innovador del sector, atento siempre a la evolución y la demanda de los mercados, que ha conllevado a la autorización de nuevas variedades en el año 2.007. Esta es la primera vez desde la creación de la Denominación en 1.925 que se incorporan nuevas variedades con el objetivo fundamental de buscar una mayor competitividad en los vinos blancos y de aportar diversidad a su producción vinícola, manteniendo la identidad y diferenciación.

Las variedades de uva autorizadas por el Reglamento de la D. O. Ca. Rioja actualmente, son:

  • TINTAS: GARNACHA, GRACIANO, MATURANA TINTA, MAZUELO y TEMPRANILLO.
  • BLANCAS: GARNACHA BLANCA, MALVASÍA, MATURANA BLANCA, TEMPRANILLO BLANCO, TURRUNTÉS, VIURA, y las internacionales CHARDONNAY, SAUVIGNON BLANC y VERDEJO.

 

GARNACHA TINTA

Variedad de origen español que mayor superficie ocupa en el mundo, en Rioja complementa al Tempranillo por sus características aromáticas y cuerpo. Rica en extracto y con buena graduación alcohólica, el vino obtenido depende mucho de las condiciones ambientales (integral térmica) y de cultivo (producción), ya que mientras en zonas cálidas da el tipo de vino por el que más se le conoce, en zonas frescas da un producto muy interesante y equilibrado, ideal para la elaboración de rosados. Sensible al corrimiento, es muy rústica, resistente a la sequía y también bastante resistente a alguna de las enfermedades y plagas importantes del viñedo como acariosis y oidio, lo que favoreció la extensión de su cultivo. Las sinonimias recogidas en las colecciones ampelográficas de todo el mundo son las siguientes: Abundante, Alicante, Cannonaddu, Cannonaddu Nieddu, Cannonao, Cannonau Selvaggio, Canonazo, Carignane Rosso, Garnaccho Negro, Garnatxa País, Gironet, Granaccia, Granaxa, Grenache Rouge, Lladoner, Retagliad Nieddu, Rivesaltes, Rousillon Tinto, Rousillon,  Tinto Aragonés, Tinto Navalcarnero, Uva di Spagna.

 

GRACIANO

El Graciano es una variedad autóctona muy poco extendida en otras regiones. Su demostrada complementariedad con el Tempranillo para el envejecimiento le ha convertido en una variedad de futuro para Rioja, donde la superficie de cultivo ha incrementado considerablemente en los últimos años, aunque sin alcanzar el protagonismo que tuvo antes de la filoxera. Requiere suelos arcillo-calizos de cierta frescura y presenta una cierta resistencia a enfermedades como oidio y mildiu, siendo de maduración tardía y de baja fertilidad. Ofrece vinos con importante acidez y contenido poli fenólico, ideales para la crianza, con un aroma muy peculiar, superior en intensidad al resto de las variedades de Rioja. Las sinonimias recogidas en las colecciones ampelográficas de todo el mundo son los siguientes: Bastardo Nero, Bordelais, Cagnolale, Cagnovali Negro, Cagnulari, Cagnulari Bastardo, Cagnulari Sardo, Caldaredou Caldarello, Cargo Muol, Couthurier, Graciano Tinto, Gros negrette, Minustello, Morrastel, Tinta do Padre Antonio, Tinta Miuda, Tintilla, Xerez, Zinzillosa.

 

MATURANA TINTA

Con un racimo pequeño y compacto, sus bayas también son pequeñas. Resulta muy sensible a la botrytis y a la brotación es tardía, pero la maduración es precoz. En cuanto a los parámetros del vino, su intensidad de color y contenido en antocianos son elevados, su acidez es alta y el grado probable medio. En el análisis sensorial destaca su color rojo violeta, unos aromas de carácter vegetal típicos varietales, con predominio de pimiento verde y también de especias y balsámicos. En paladar es estructurado y destaca la acidez y astringencia, con persistencia media. Al no cultivarse en ningún otro lugar del mundo, su cultivo es muy interesante para aumentar la originalidad, diferenciación y diversidad de los vinos de Rioja.

 

MAZUELO

Existe constancia del cultivo de esta variedad en Rioja desde hace varios siglos, pero actualmente ocupa apenas un 3% de la superficie de la Denominación. Es más productiva que las otras variedades tintas, es especialmente sensible al oidio y necesita mayor integral térmica para madurar. A pesar de ser corta en aromas, produce vinos con abundantes taninos, acidez elevada y color estable, todo lo cual le convierte en un buen complemento del Tempranillo para vinos de largo envejecimiento. En el mundo se le conoce con la denominación principal de Carignan Noir, dado su origen francés, y las sinonimias son las siguientes: Babonenc, Bois Dur, Boue Duro, Cagnolaro Tinto, Carignan Mouillan, Carignano, Cariñena, Catalán, Cencibel, Crujillon, Crusillo, Girarde, Legno duro, Manuelo Tinto, Mataró, Mazuelo, Mollard, Monestel, Plant de Ledenon, Roussillonen, Samso, Samso Crusillo, Sopatna Blau, Tinto Mazuela, Uva di Spagna.

 

TEMPRANILLO 

Considerada autóctona de Rioja, es la variedad más característica de esta Denominación, fundamento de la identidad de sus vinos tintos y una de las grandes variedades nobles del mundo. Ocupa más del 75% de la superficie de cultivo y enológicamente es muy versátil, capaz de producir vinos con largo envejecimiento, muy equilibrados en grado alcohólico, acidez y color, y con un paladar franco, suave y afrutado, que evoluciona a aterciopelado cuando envejece. Respecto a su comportamiento agronómico, es muy segura en el cuajado, muy sensible a enfermedades y plagas, poco resistente a la sequía y a temperaturas altas y, como su propio nombre indica, es una “uva temprana” con ciclo corto de maduración. El grado de similitud entre los viñedos de las distintas sinonimias con el Tempranillo de Rioja es ampelográficamente variable, desde la identidad prácticamente total en el caso del Cencibel, Tinto de Madrid, Tinto del País y Tinto Fino, hasta grados de similitud más reducida en el caso del Tinto de Toro y UII de Llebre. En la actualidad el Tempranillo se encuentra muy difundido en España por su calidad reconocida, estando autorizado en 28 denominaciones de origen, 12 de las cuales lo consideran una de las variedades principales o preferentes.

 

MALVASÍA DE RIOJA

Existen muchas Malvasías en el mundo, pero no se consideran sinonimias de la Malvasía de Rioja, que tiene interesantes posibilidades para la obtención de blancos de gran calidad. El racimo maduro es de color amarillo rojizo y produce un vino muy interesante, dotado de untuosidad y gran intensidad aromática. La única sinonimia aceptada internacionalmente es la de Sibirat Parent, pero en Rioja se le conocen otras que aluden al color del racimo en maduración, como Blanca Roja, Blanquirroja y Rojal,.

 

MATURANA BLANCA

Es la variedad más antigua de la que se conserva conocimiento escrito en Rioja, pues se cita ya en el año 1.622. Es una variedad bastante fértil con el racimo pequeño, la baya también pequeña y de forma elíptica. También ha resultado ser precoz en todas las fases del desarrollo y presenta el inconveniente de su alta sensibilidad a la botrytis. Entre las características más destacables de la variedad Maturana Blanca se encuentran su bajo pH y alta acidez, con alto contenido en ácido tartárico y bajo en potasio. Estas características compensan el alto grado que puede llegar a alcanzar esta variedad. En el análisis organoléptico muestra muy buena valoración. Los vinos de Maturana Blanca han sido descritos como de color amarillo verdoso; aromas afrutados a plátano, manzana y cítricos, así como notas herbáceas; paladar ligero, pero equilibrado, con sensación de acidez y suave amargor final, con persistencia media.

 

TEMPRANILLO BLANCO

Esta variedad procede de una mutación genética natural a partir de un único sarmiento de una cepa de Tempranillo Tinto, descubierta en 1.988 en un viñedo viejo de Murillo del Río Leza (La Rioja). El racimo es de tamaño mediano y suelto, con la baya también mediana y de forma ligeramente aplastada. La brotación es tardía y el envero y la maduración precoces. La acidez total se mantiene elevada, destacando en el alto contenido en ácido málico. Sus vinos presentan una concentración elevada en compuestos volátiles con aromas afrutados. En el análisis organoléptico presenta una excelente calidad, al igual que la Tempranillo tinta de la que procede. De color amarillo verdoso, el aroma se describe como varietal característico, afrutado intenso a cítricos, plátano y frutas tropicales, y también floral y terpénico. Su paladar es equilibrado, con estructura y persistencia media-larga. No existe en ningún otro lugar del mundo.

 

TURRUNTÉS DE RIOJA

Es habitual la confusión del nombre Turruntés con la variedad gallega Torrontés y tampoco tiene nada que ver con la variedad cultivada en Argentina. Según los análisis de ADN la única variedad que se asemeja sería la Albillo Mayor existente en Castilla-León. El racimo es de tamaño medio y compacto, con las bayas medianas y esféricas y las más expuestas al madurar alcanzan un color dorado con manchas oscuras. Es de brotación y maduración precoz. El grado es bajo y la acidez alta, con pH bajo y alta concentración en ácido tartárico y baja en potasio. El vino se describe de color amarillo pajizo con tonos verdosos, con aromas afrutados de notas predominantes de manzana, destacándose igualmente su carácter vegetal y algo herbáceo. El paladar resulta ligero, con acidez y amargor, así como persistencia medio-corta.

 

VIURA

Es la principal variedad blanca cultivada en Rioja, resulta más productiva que las variedades tintas y ofrece vinos afrutados, con un aroma floral y con notable grado de acidez, ideal para elaboración tanto de blancos jóvenes como de crianza. Este envejecimiento en madera constituye una manera de elaboración tradicional del vino blanco de Rioja, que en los últimos tiempos se ha enriquecido mediante la fermentación en barrica del mosto con sus lías. Más conocida en España como Macabeo, las sinonimias más citadas son Alcañón, Forcalla, Gredelin, Lardot, Macabeu, Queue de Renard y Rossan.

 

VARIEDADES BLANCAS INTERNACIONALES:

CHARDONNAY

Es la variedad más conocida del mundo y la más cultivada para vinos blancos de calidad en el mundo, equivalente al Cabernet en los tintos. De origen borgoñón, se la conoce además con los nombres de Morillon blanc, Beaunois, Weisser... aunque el de "chardonnay" es el que más se ha internacionalizado. La cepa es poco productiva, con racimos pequeños o medianos, que producen vinos de gran finura e intensidad aromática, de color amarillo con reflejos verdosos. Su alto extracto seco y su escaso nivel de oxidación hacen que esta variedad sea idónea para el envejecimiento en barrica.

 

SAUVIGNON-BLANC

Esta variedad forma parte del elenco internacional de variedades de calidad del vino blanco, considerada después de la chardonnay la variedad más fina entre las blancas de origen francés. Su racimo es muy pequeño, compacto y alado, con pedúnculo muy corto. Su baya es pequeña y con forma esferoidal, hollejo de consistencia media y color amarillo verdoso. La pulpa es consistente y de gran intensidad aromática y la hoja pequeña orbiculada y abultada. El envés del limbo es velloso, en ovillo. Produce vinos elegantes, secos y ácidos.

 

VERDEJO

Variedad autóctona de la Denominación de Origen Rueda, es la variedad blanca española que ha experimentado un mayor desarrollo. De racimo pequeño, pedúnculo visible y baya mediana-pequeña con forma elíptica corta, piel gruesa de color verde-amarillo y pulpa verdosa. Sus hojas son orbiculares de color verde oscuro con algo de brillo. El aroma y sabor de la Verdejo tiene matices de hierba de monte bajo, con toques afrutados de sensación ligeramente dulcificada por su potente alcohol y contrarrestada con su excelente acidez. El extracto es perceptible por su volumen y su característico toque amargoso, que proyecta en boca un destello de originalidad, acompañado de una gran expresión frutal.

 

TIPOS DE VINO

Innovación en la tradición: vinos con personalidad propia

Uno de los rasgos que distinguen a los vinos de Rioja es la gran aptitud que poseen para el envejecimiento, cualidad exclusiva de los grandes vinos. Mediante un adecuado proceso de crianza, en el que la madera de roble juega un papel decisivo, el vino de Rioja experimenta una evolución favorable que exalta sus virtudes y le confiere nuevas características aromáticas y de sabor. La crianza de los vinos de Rioja se efectúa en barricas de roble de 225 litros, donde el vino experimenta un lento proceso evolutivo de micro oxigenación y estabilización, a la vez que adquiere aromas y sabores transmitidos por los taninos de la madera. Es la técnica tradicional de crianza de los grandes vinos, un proceso natural y más costoso que las modernas propuestas de una enología más "industrial". La crianza se completa posteriormente en botella, donde el vino sigue evolucionando en un ambiente reductor hasta alcanzar su plenitud. Grandes vinos de añadas históricas duermen embotellados durante décadas en las "sacristías" de las bodegas riojanas hasta convertirse en auténticas joyas enológicas.

Dependiendo del proceso de envejecimiento seguido, en el vino de Rioja se establecen cuatro categorías, diferenciadas a través de los cuatro tipos de contraetiquetas o precintas numeradas que el Consejo Regulador otorga a aquellos vinos que han superado sus controles de calidad y tipicidad:

Garantía de Origen

Esta categoría garantiza la añada y el origen del vino. Suelen ser vinos en su primer o segundo año, que conservan sus características primarias de frescor y afrutado. Esta categoría también puede comprender otros vinos que no encajan en las categorías de Crianza, Reserva o Gran Reserva, a pesar de haber sido sometidos a procesos de envejecimiento, por no estar éstos certificados por el Consejo Regulador.

Crianza

Corresponde a vinos al menos en su tercer año que han permanecido como mínimo un año en barrica de roble. En vinos blancos el período de envejecimiento mínimo en barrica es de 6 meses.

Reserva

Corresponde a vinos muy seleccionados con una crianza mínima entre barrica de roble y botella de tres años, de los cuales uno al menos es en barrica. En vinos blancos el período de crianza es de 2 años, de los cuales como mínimo 6 meses en barrica.

Gran Reserva

Corresponde a vinos de grandes cosechas que han sido criados un mínimo de dos años en barrica de roble y tres años en botella. En vinos blancos el período de crianza es de 4 años, de los cuales 6 meses como mínimo en barrica.

Los cuatro modelos de contraetiquetas y precintas numeradas que tienen que acompañar a toda botella de vino de Rioja comercializada no solo constituyen el documento que garantiza la categoría de envejecimiento, sino que además garantizan el origen, la añada y la calidad del vino. Las características de cada añada predisponen la cantidad de vino que las bodegas destinarán a cada una de las categorías de crianza, reserva y gran reserva.

Los vinos de Rioja poseen la elegancia, la originalidad y el carácter de los grandes vinos, algo que solo es posible alcanzar cuando se han acrisolado en el tiempo variedades, medio vitícola y procedimientos vinícolas. Debido a la diversidad vitivinícola que ofrece la Denominación, se ha constituido una práctica tradicional de las bodegas ensamblar uvas y vinos de distintas variedades, pagos y municipios, buscando la complementariedad que exaltara sus respectivas virtudes en el producto final. Es este sin duda el tipo de Rioja más conocido, aunque cada vez con mayor profusión las bodegas ofrecen una rica gama de estilos, con vinos de gran concentración y expresión frutal, que provienen de parcelas de viñedo determinadas.

Con el tempranillo como base fundamental, un vino tinto de Rioja se caracteriza por ser muy equilibrado en grado alcohólico, color y acidez, por tener un cuerpo y estructura bien compensados con su sabor suave y elegante, y por el predominio del carácter afrutado cuando es joven y más aterciopelado cuando envejece. Estas características conceden a los vinos de Rioja una gran versatilidad para armonizar con las más variadas gastronomías, lo que unido a su carácter de vino amable y fácil de beber, constituye una de las claves de su éxito.

A partir de octubre de 2.008 los nuevos documentos de garantía irán reemplazando a los actuales en las nuevas y sucesivas añadas que se incorporen a cada una de las categorías.

 

ELABORACIÓN Y CRIANZAS

Vinos blancos: La uva entera pasa a la escurridora. Una vez eliminados los hollejos y raspones, el mosto obtenido pasa a los depósitos de fermentación.

Vinos rosados: La uva, despalillada y ligeramente estrujada, se pasa a los depósitos escurridores. Allí se controla la maceración del líquido con los hollejos. Una vez conseguido el mosto, se decantan las materias en suspensión durante un día. Seguidamente, el mosto, casi brillante, se pasa a los envases de fermentación.

Vinos tintos: Existen dos sistemas diferentes. El más extendido en la actualidad consiste en retirar los raspones en la despalilladora, antes de la fermentación, y se ha obtenido con él vinos apropiados para un largo período de envejecimiento. Por contra, si la uva entera pasa a los depósitos de fermentación, el sistema seguido, tradicional en Rioja, es el conocido como "maceración carbónica". En este caso, los vinos obtenidos serán suaves, con bastante cuerpo, color intenso y adecuados para el consumo en su primer año.

En ambos casos, durante la fermentación se remonta el mosto, de la parte inferior a la superior, a la vez que la temperatura se mantiene constante. Todo ello con el objetivo de que el proceso se lleve a cabo de manera homogénea y no se pierda ninguno de los aromas que contiene el mosto.

Al terminar la fermentación se efectúa el descube: una vez separadas las materias sólidas, el vino pasa a los depósitos de almacenamiento, donde es sometido a un control de calidad.

El Consejo Regulador, mediante exámenes organolépticos y analíticos, determina si el vino merece la Denominación de Origen Calificada "Rioja". Las pruebas organolépticas se llevan a cabo en las instalaciones del Consejo Regulador y en la Estación de Viticultura y Enología de Haro (La Rioja); mientras que las analíticas se llevan a cabo en la Casa del Vino en Laguardia (Álava), y en las Estaciones Enológicas de Olite (Navarra) y Haro.

La crianza de los vinos de Rioja se efectúa en barricas de roble de 225 litros, con trasiegas periódicas, complementándose posteriormente en botella. Existen en Rioja 368 bodegas de crianza, que suman un total de más de 1.266.154 barricas. El período mínimo de envejecimiento en barrica oscila entre el año y los 3 años para las categorías de crianza, reserva y gran reserva, y el de envejecimiento en botella entre 6 meses y 6 años.

 

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